lunes, 7 de junio de 2010

En media hora

A penas recuerdo como empezó esta locura, no soy capaz de
recordar el momento exacto en el que me rendí. No sé en qué
momento accedí a la manipulación ni sé por qué sigo sin
poder controlar todas estas sensaciones.
Aquella madrugada solo había dormido tres horas, un ruido me
despertó y ya no pude volver a cerrar los ojos. De repente
me vi a las seis de la mañana sentada en el bordillo de una
carretera a tan solo unos metros de él. Él sabía que yo
estaba allí y le dio igual. Hacía tan solo media hora se moría
por mi, acariciaba mi mano, sus palabras eran tiernas y dulces,
pocos centímetros separaban nuestras caras mientras yo hablaba,
sus ojos iban de mis ojos a mis labios mientras me decía todo
lo que yo había significado para él y lo que todavía le seguía
importando, quería que fuera suya, aunque solo fuera por una
noche, quería sentirme tanto como yo había deseado sentirle a él.
Y yo cedí, sabía que sería volver a tropezar con la misma piedra,
sabía que no había necesidad, que no me pasaría nada si me iba para
casa, pero accedí. Y allí estaba yo, media hora después, esperándole
en la puerta de su casa, esperando a que saliera por mi.
Pero simplemente no lo hizo.
Sólo había dormido tres horas, pero no fui capaz de volver a cerrar
los ojos. No podía sacar de mi mente aquella desoladora imagen.
Dieciséis horas después, la imagen se va evaporando, pero no la
confusión ni la sensación de sentir que no valgo nada. Y todo se
lo debo a él. A mi gran amigo, el mejor sin duda durante muchos
años. Todo se lo debo al chico que probablemente más me ha llegado
a querer, pero que en algún lugar del camino perdí sin darme cuenta.

2 comentarios:

  1. A veces esas grandes personas pasan a ser simples personas, esos grandes gestos pasan a ser tristes gestos, y así con todo. No preguntes por qué, en este caso sí que hay una razón, en otro simplemente desaparecen poco a poco,como bien sabemos. Media hora de tu vida malgastada por una persona que ha dado muchas razones para que deje de valer la pena...no debería contar. Deberiamos poder tirar atrás el reloj y que esa media hora dejase de existir, que se esfumara.
    Pero mi amor,como no podemos, simplemente vas a tener a los que te quieren aquí, aunque sea sin hacer nada, solo para que no sientas ni durante un segundo que te falta nada más.

    ResponderEliminar
  2. Contigo a mi lado no me falta nada, me sobran las cosas para sentir que almenos algo merece la pena, y ese algo eres tú.

    ResponderEliminar