Preparada para dar un paso adelante,
sin miedo, sin complejos, sin vergüenza.
Fuerte, sana, joven, ansiosa...
Hay tantas cosas por regalar y
otras tantas por disfrutar,
que es absurdo seguir escondiéndose.
Por primera vez,
la palabra vivir no asusta tanto.
Una vez curadas las heridas,
que venga lo que tenga que venir,
pensó...
viernes, 25 de diciembre de 2009
martes, 15 de diciembre de 2009
Lluvia
Se miró al espejo y no vio más que su reflejo.
Se asustó. ¿Dónde estaba su inocencia? ¿Y su espíritu?
Se estaba volviendo loca, o al menos eso creía.
Luchó con todas sus fuerzas por abandonar ese pensamiento
y la frase que la atormentaba a todas horas y
últimamente con demasiada frecuencia:
Estar solo no es casualidad. Nunca serás como el resto.
Esas cosas no te pasarán a ti.
Comenzó a llorar lamentándose por lo vivido y
por todas esas cosas a las que no le dio importancia
y dejo pasar.
Su respiración se volvió cada vez más incómoda.
Su llanto se convirtió en furia y esta en necesidad.
La necesidad de gritar, gritar tan fuerte como fuera capaz,
y salir corriendo. Correr sin saber dónde ni por qué.
Eran las 12 de la noche, sólo le dio tiempo a coger su abrigo
y salió a la calle lo más rápido que pudo.
El frió le cortaba la cara, tanto que cristalizó sus lágrimas.
El viento le hizo tambalear, pero eso ni impidió
que Kate siguiera corriendo. Y de repente empezó a llover.
La lluvia comenzó a caer como si hubieran abierto un grifo
sobre ella. Llovía tanto que apenas podía ver su camino.
Y de golpe lo tubo claro.
El contacto del agua contra su piel le desveló el misterio.
De pronto, sus lágrimas dejaron de mezclarse con el agua de la lluvia,
sus piernas se detuvieron y una gran sonrisa se esbozó en su cara.
El agua le había hecho sentir viva y purificada.
Había restaurado toda esa mala energía,
y el agujero de su pecho se llenó.
Kate se tranquilizó, se serenó y volvió a sonreír.
Por fin estaba limpia, sana, ágil y joven, se sentía muy joven.
Era el momento de volver, volver a ser ella misma,
de creer en segundas oportunidades, y en terceras, y en cuartas,
porqué comprendió que por muy mal que una se sienta,
tarde o temprano volverá a llover.
Se asustó. ¿Dónde estaba su inocencia? ¿Y su espíritu?
Se estaba volviendo loca, o al menos eso creía.
Luchó con todas sus fuerzas por abandonar ese pensamiento
y la frase que la atormentaba a todas horas y
últimamente con demasiada frecuencia:
Estar solo no es casualidad. Nunca serás como el resto.
Esas cosas no te pasarán a ti.
Comenzó a llorar lamentándose por lo vivido y
por todas esas cosas a las que no le dio importancia
y dejo pasar.
Su respiración se volvió cada vez más incómoda.
Su llanto se convirtió en furia y esta en necesidad.
La necesidad de gritar, gritar tan fuerte como fuera capaz,
y salir corriendo. Correr sin saber dónde ni por qué.
Eran las 12 de la noche, sólo le dio tiempo a coger su abrigo
y salió a la calle lo más rápido que pudo.
El frió le cortaba la cara, tanto que cristalizó sus lágrimas.
El viento le hizo tambalear, pero eso ni impidió
que Kate siguiera corriendo. Y de repente empezó a llover.
La lluvia comenzó a caer como si hubieran abierto un grifo
sobre ella. Llovía tanto que apenas podía ver su camino.
Y de golpe lo tubo claro.
El contacto del agua contra su piel le desveló el misterio.
De pronto, sus lágrimas dejaron de mezclarse con el agua de la lluvia,
sus piernas se detuvieron y una gran sonrisa se esbozó en su cara.
El agua le había hecho sentir viva y purificada.
Había restaurado toda esa mala energía,
y el agujero de su pecho se llenó.
Kate se tranquilizó, se serenó y volvió a sonreír.
Por fin estaba limpia, sana, ágil y joven, se sentía muy joven.
Era el momento de volver, volver a ser ella misma,
de creer en segundas oportunidades, y en terceras, y en cuartas,
porqué comprendió que por muy mal que una se sienta,
tarde o temprano volverá a llover.
sábado, 12 de diciembre de 2009
Amargo despertar
Tu tiempo se acabó, no volverás a mandar sobre mi.
Ojalá lo hubiera decidido yo, pero has sido tú,
tú con tu extraño comportamiento, con tus duras palabras
y con tu fria mirada.
Hace mucho que no eres tú,
hace mucho que no me das lo que tanto me gustaba de tí,
que lógica tiene seguir pensando en ti,
si ya no me gusta lo que pienso.
Despues de tanto tiempo sintiendome la responsable de
tu sufrimiento y del mio, he despertado.
Te empeñáste en hacerme creer que soy lo peor y la culpable de todo.
Yo agaché la cabeza y reconocí cosas con las que no estaba de acuerdo,
pedí perdón sin sentir que realmente tenia que hacerlo,
y todo lo hice por ti. Por creer que era lo correcto.
Por creer que no podia perderte, que no podia vivir sin ti.
Y sabes, me he dado cuenta que si.
Hoy pongo punto y final a esta historia y lo hago con una sonrisa en la boca.
Te seguiré echando de menos, pero sé que cada vez me dolerás menos.
Y con lo irónica que es la vida, sé que cuando mejor este,
será cuando vuelvas a aparecer,
y lo mejor de todo es que no tengo ganas de que llegue ese momento.
Ojalá lo hubiera decidido yo, pero has sido tú,
tú con tu extraño comportamiento, con tus duras palabras
y con tu fria mirada.
Hace mucho que no eres tú,
hace mucho que no me das lo que tanto me gustaba de tí,
que lógica tiene seguir pensando en ti,
si ya no me gusta lo que pienso.
Despues de tanto tiempo sintiendome la responsable de
tu sufrimiento y del mio, he despertado.
Te empeñáste en hacerme creer que soy lo peor y la culpable de todo.
Yo agaché la cabeza y reconocí cosas con las que no estaba de acuerdo,
pedí perdón sin sentir que realmente tenia que hacerlo,
y todo lo hice por ti. Por creer que era lo correcto.
Por creer que no podia perderte, que no podia vivir sin ti.
Y sabes, me he dado cuenta que si.
Hoy pongo punto y final a esta historia y lo hago con una sonrisa en la boca.
Te seguiré echando de menos, pero sé que cada vez me dolerás menos.
Y con lo irónica que es la vida, sé que cuando mejor este,
será cuando vuelvas a aparecer,
y lo mejor de todo es que no tengo ganas de que llegue ese momento.
martes, 8 de diciembre de 2009
Momento de debilidad
Y pensaba que lo peor había pasado,
que superar tu repentina ausencia sería lo más duro.
Muchos días tragando y tragando,
convenciéndome a mi misma que lo mejor era dejarte ir,
cogiendo el móvil con mis manos con la ilusión de saber algo de ti
y soltarlo con la resignación de no atreverme,
no podría volver a revivir tus palabras
ni volver a sentir ese dolor en mi pecho,
por eso era mejor seguir sufriendo tu ausencia
que llorar tu rechazo.
Me recorro los sitios donde sé que puedes estar,
con la ilusión de que vengas y el miedo a que aparezcas.
Si te llamo sabrás que te hecho de menos, en cambio,
si aparezco pensarás que es una coincidencia.
Desolada, pero profundamente orgullosa de mi,
había conseguido mantenerme al margen,
aparentar que no me dueles tanto,
pero la vida es enormemente contradictoria.
Después de superar las primeras noches,
en las que a pesar del alcohol y la locura de la noche
supe controlar mis ganas de ti,
la debilidad me llega la noche de ayer.
El alcohol hizo que perdiera la vergüenza,
mi orgullo y el miedo a que vieras realmente como estoy.
El resto lo hice yo...
Sin respuesta
que superar tu repentina ausencia sería lo más duro.
Muchos días tragando y tragando,
convenciéndome a mi misma que lo mejor era dejarte ir,
cogiendo el móvil con mis manos con la ilusión de saber algo de ti
y soltarlo con la resignación de no atreverme,
no podría volver a revivir tus palabras
ni volver a sentir ese dolor en mi pecho,
por eso era mejor seguir sufriendo tu ausencia
que llorar tu rechazo.
Me recorro los sitios donde sé que puedes estar,
con la ilusión de que vengas y el miedo a que aparezcas.
Si te llamo sabrás que te hecho de menos, en cambio,
si aparezco pensarás que es una coincidencia.
Desolada, pero profundamente orgullosa de mi,
había conseguido mantenerme al margen,
aparentar que no me dueles tanto,
pero la vida es enormemente contradictoria.
Después de superar las primeras noches,
en las que a pesar del alcohol y la locura de la noche
supe controlar mis ganas de ti,
la debilidad me llega la noche de ayer.
El alcohol hizo que perdiera la vergüenza,
mi orgullo y el miedo a que vieras realmente como estoy.
El resto lo hice yo...
Sin respuesta
domingo, 6 de diciembre de 2009
Jamie
Jaime esta sola, o al menos así lo cree.
Sumergida en un mundo de ignorancia,
todo le queda grande y todo le sabe a poco.
No sabe que pensar ni que sentir,
le cuesta diferenciar sus sueños de la realidad.
Falsas ilusiones, falsas esperanzas,
falsas pretensiones, no sabe lo que quiere,
aunque tampoco esta segura de querer saberlo.
Cada día un escalón y cada escalón una duda.
Su cabeza es un caos, un caos que la oprime,
no le deja ser ella misma, le nubla la mente
y es cuando pierde la razón.
No se integra, se siente diferente,
convive con miles de complejos y,
tras cada paso sólo conoce la derrota.
El mundo es diferente a ella,
empezó a pensar que era la única de su especie,
no se identificaba con nadie...
Entonces Polly llegó a su vida.
Desde el primer momento supo que Polly era especial,
una chica preciosa e inteligente capaz de comerse el mundo,
pero incapaz de darse cuenta.
Divertida, amable y deliciosamente rara,
así es Polly impredecible y enigmática.
Tiene muchas caras, cada cual mejor.
Claramente se diferencian cinco.
La primera cara es la "sofisticada":
Polly es imaginativa, inteligente y curiosa.
Le encanta leer, le gusta escribir y ama la música.
Sabe salirse de sí misma e identificarse con aquello que hace,
busca la magia en todo, ya sea un libro, un relato o una canción.
Y lo mejor de todo es que sabe encontrarla.
La segunda cara es la "inocente":
Polly es extrañamente vergonzosa, tímida y encantadora.
Es una miedica, le cuesta dar el gran paso y exponer
su corazón al dolor, pero tiene un gran espíritu de superación.
Tiene la capacidad de ser la persona más fuerte y
la que tira del carro si la felicidad de sus allegados esta en juego.
La tercera cara es la "soñadora":
Tras esa imagen dura de Polly se encuentra una de mis caras favoritas.
Polly tiene una gran capacidad para amar y de eso Jamie se beneficia.
Le gusta soñar, imaginar, e inventar el gran día.
Sueña con el día en que se relaje y diga: Dios,como me encanta mi vida.
Y no sólo la suya, si de ella dependiera arreglaría los problemas
del mundo entero. Le encanta ayudar a la gente que quiere,
y esta dispuesta a todo para conseguirte una sonrisa.
La cuarta cara es la "insoportable":
Si...Polly no es perfecta. Aveces tiene uno de esos días
en el que darías lo que fuera por patearle el culo.
Es picona y chinchosa y me encanta.
Aunque aveces no sea el momento, siempre te saca una sonrisa.
Consigue que por unos instantes simplemente dejes de pensar
y te centres en ella y en el pequeño arrebato que le este dando.
Es una gran experta en sacarte de quicio sin parecer que este
haciendo o diciendo nada malo.
Es sencillamente maravillosa.
La quinta cara es la "amiga":
Simplemente increíble. Podría estar horas y horas definiendo
todas y cada una de las virtudes que la caracterizan.
Polly es buena, sincera, atenta, divertida y seria
cuando tiene que serlo, es dulce, cariñosa, creativa y
dura cuando es necesario. Da igual que ella este triste,
si tú lo estas hará hasta lo imposible por ayudarte,
y pondrá todo su empeño y su magia para conseguirlo.
Sin duda alguna, desde que Polly apareció en la vida de Jamie,
ésta, no ha vuelto a sentirse sola, diferente o incomprendida.
Simplemente porque Polly es su gran compañía,
es igual de diferente que ella
y se comprenden a la perfección.
Mil gracias. Te quiero.
Sumergida en un mundo de ignorancia,
todo le queda grande y todo le sabe a poco.
No sabe que pensar ni que sentir,
le cuesta diferenciar sus sueños de la realidad.
Falsas ilusiones, falsas esperanzas,
falsas pretensiones, no sabe lo que quiere,
aunque tampoco esta segura de querer saberlo.
Cada día un escalón y cada escalón una duda.
Su cabeza es un caos, un caos que la oprime,
no le deja ser ella misma, le nubla la mente
y es cuando pierde la razón.
No se integra, se siente diferente,
convive con miles de complejos y,
tras cada paso sólo conoce la derrota.
El mundo es diferente a ella,
empezó a pensar que era la única de su especie,
no se identificaba con nadie...
Entonces Polly llegó a su vida.
Desde el primer momento supo que Polly era especial,
una chica preciosa e inteligente capaz de comerse el mundo,
pero incapaz de darse cuenta.
Divertida, amable y deliciosamente rara,
así es Polly impredecible y enigmática.
Tiene muchas caras, cada cual mejor.
Claramente se diferencian cinco.
La primera cara es la "sofisticada":
Polly es imaginativa, inteligente y curiosa.
Le encanta leer, le gusta escribir y ama la música.
Sabe salirse de sí misma e identificarse con aquello que hace,
busca la magia en todo, ya sea un libro, un relato o una canción.
Y lo mejor de todo es que sabe encontrarla.
La segunda cara es la "inocente":
Polly es extrañamente vergonzosa, tímida y encantadora.
Es una miedica, le cuesta dar el gran paso y exponer
su corazón al dolor, pero tiene un gran espíritu de superación.
Tiene la capacidad de ser la persona más fuerte y
la que tira del carro si la felicidad de sus allegados esta en juego.
La tercera cara es la "soñadora":
Tras esa imagen dura de Polly se encuentra una de mis caras favoritas.
Polly tiene una gran capacidad para amar y de eso Jamie se beneficia.
Le gusta soñar, imaginar, e inventar el gran día.
Sueña con el día en que se relaje y diga: Dios,como me encanta mi vida.
Y no sólo la suya, si de ella dependiera arreglaría los problemas
del mundo entero. Le encanta ayudar a la gente que quiere,
y esta dispuesta a todo para conseguirte una sonrisa.
La cuarta cara es la "insoportable":
Si...Polly no es perfecta. Aveces tiene uno de esos días
en el que darías lo que fuera por patearle el culo.
Es picona y chinchosa y me encanta.
Aunque aveces no sea el momento, siempre te saca una sonrisa.
Consigue que por unos instantes simplemente dejes de pensar
y te centres en ella y en el pequeño arrebato que le este dando.
Es una gran experta en sacarte de quicio sin parecer que este
haciendo o diciendo nada malo.
Es sencillamente maravillosa.
La quinta cara es la "amiga":
Simplemente increíble. Podría estar horas y horas definiendo
todas y cada una de las virtudes que la caracterizan.
Polly es buena, sincera, atenta, divertida y seria
cuando tiene que serlo, es dulce, cariñosa, creativa y
dura cuando es necesario. Da igual que ella este triste,
si tú lo estas hará hasta lo imposible por ayudarte,
y pondrá todo su empeño y su magia para conseguirlo.
Sin duda alguna, desde que Polly apareció en la vida de Jamie,
ésta, no ha vuelto a sentirse sola, diferente o incomprendida.
Simplemente porque Polly es su gran compañía,
es igual de diferente que ella
y se comprenden a la perfección.
Mil gracias. Te quiero.
sábado, 5 de diciembre de 2009
A/M/L
Un día soñando en un sueño soñé,
que estaba soñando contigo.
Soñar con hacerte el amor
y soñé que no estaba dormío.
Sueño que sueño, piel con piel,
calor con calor... cuerpo con cuerpo.
Y aquel color de tu pelo y tu piel a la vez,
aún despierto y recuerdo.
Ojalá no te hubiera conocido nunca.
Para no amarte siempre, para no verte sin verte,
para borrar tu recuerdo
del que siempre me acuerdo y nunca me deja en paz.
Aquel día en aquel sueño soñando soñé,
que estaba soñando contigo.
Bajo un cielo de estrellas mil,
hay que ver, precioso, precioso.
Y en aquel mar que no nos pudimos bañar,
por ser tan caprichosos.
Ojalá no te hubiera conocido nunca.
Si algún día yo vuelvo a soñar intentaré,
seguir con lo mismo.
Y diez minutos antes de dormir yo estaré...
Siempre que quiera contigo,
siempre que tú quieras.
Ojalá no te hubiera conocido nunca.
Para no amarte siempre, para no verte sin verte,
para borrar tu recuerdo,
del que siempre me acuerdo y nunca me deja en paz.
...ya no quiero mal de amores.
que estaba soñando contigo.
Soñar con hacerte el amor
y soñé que no estaba dormío.
Sueño que sueño, piel con piel,
calor con calor... cuerpo con cuerpo.
Y aquel color de tu pelo y tu piel a la vez,
aún despierto y recuerdo.
Ojalá no te hubiera conocido nunca.
Para no amarte siempre, para no verte sin verte,
para borrar tu recuerdo
del que siempre me acuerdo y nunca me deja en paz.
Aquel día en aquel sueño soñando soñé,
que estaba soñando contigo.
Bajo un cielo de estrellas mil,
hay que ver, precioso, precioso.
Y en aquel mar que no nos pudimos bañar,
por ser tan caprichosos.
Ojalá no te hubiera conocido nunca.
Si algún día yo vuelvo a soñar intentaré,
seguir con lo mismo.
Y diez minutos antes de dormir yo estaré...
Siempre que quiera contigo,
siempre que tú quieras.
Ojalá no te hubiera conocido nunca.
Para no amarte siempre, para no verte sin verte,
para borrar tu recuerdo,
del que siempre me acuerdo y nunca me deja en paz.
...ya no quiero mal de amores.
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Diez razones para odiarte
Odio como me hablas y también tu aspecto.
No soporto que lleves mi coche ni que me mires así.
Aborrezco esas botas que llevas y que leas mi pensamiento.
Me repugna tanto lo que siento, que hasta me salen las rimas.
Odio que me mientas y que tengas razón,
odio que alegres mi corazón, pero aún más que me hagas llorar.
Odio no tenerte cerca y que no me hayas llamado.
Pero sobre todo odio no poder odiarte
porque no te odio ni siquiera un poco,
nada en absoluto.
No soporto que lleves mi coche ni que me mires así.
Aborrezco esas botas que llevas y que leas mi pensamiento.
Me repugna tanto lo que siento, que hasta me salen las rimas.
Odio que me mientas y que tengas razón,
odio que alegres mi corazón, pero aún más que me hagas llorar.
Odio no tenerte cerca y que no me hayas llamado.
Pero sobre todo odio no poder odiarte
porque no te odio ni siquiera un poco,
nada en absoluto.
martes, 1 de diciembre de 2009
Dolor.Impotencia.Miedo.Confusión.Esperanza.Dolor.
Dolor.Impotencia.Miedo.Confusión.Esperanza.Dolor.
Dolor.Impotencia.Miedo.Confusión.Esperanza.Dolor.
Dolor.Impotencia.Miedo.Confusión.Esperanza.Dolor.
Dolor.Impotencia.Miedo.Confusión.Esperanza.Dolor.
Dolor.Impotencia.Miedo.Confusión.Esperanza.Dolor.
Dolor.Impotencia.Miedo.Confusión.Esperanza.Dolor.
Dolor.Impotencia.Miedo.Confusión.Esperanza.Dolor.
Dolor.Impotencia.Miedo.Confusión.Esperanza.Dolor.
Dolor.Impotencia.Miedo.Confusión.Esperanza.Dolor.
Dolor.Impotencia.Miedo.Confusión.Esperanza.Dolor.
Dolor.Impotencia.Miedo.Confusión.Esperanza.Dolor.
Dolor.Impotencia.Miedo.Confusión.Esperanza.Dolor.
Dolor.Impotencia.Miedo.Confusión.Esperanza.Dolor.
Dolor.Impotencia.Miedo.Confusión.Esperanza.Dolor.
Dolor.Impotencia.Miedo.Confusión.Esperanza.Dolor.
Dolor.Impotencia.Miedo.Confusión.Esperanza.Dolor.
Dolor.Impotencia.Miedo.Confusión.Esperanza.Dolor.
Dolor.Impotencia.Miedo.Confusión.Esperanza.Dolor.
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