miércoles, 14 de septiembre de 2011

Sin luz

La vida sin luz no es vida. Caminando a oscuras y
mirando hacia atrás. Así no se puede vivir. Recorro
nuevos caminos a ciegas y al final de éstos solo
consigo ver que han vuelto a tener el mismo fin que
todos los anteriores. Llevo mucho tiempo mirando el
contador, una cuenta atrás que me repite una y otra
vez lo poco que queda para que todo explote. Y
mientras tanto aquí sigo sentada, llorando y esperando
a que llegue ese momento. Al principio con miedo,
ahora con ganas. Un día me levanto y decido andar de
nuevo, decido probar otro camino o reanudar el que ya
había empezado y abandonado cuando las fuerzas me han
fallado. Voy a oscuras intentando prever lo que pasará,
aplicándome el dicho "de todo se aprende". Intento
demostrarle al mundo y a mi misma todo lo que he aprendido
creyéndome así que esta vez será todo diferente, que
todo el daño que ya he pasado me ha hecho más fuerte y
más lista para no volver a cometer los mismos errores.
Pero para mi sorpresa no es así. Tomo muchas direcciones,
a veces voy en linea recta, otras en espiral, otras de
lado a lado, otras solo me enredo como solo yo se hacer.
Por fin afirmaré que he aprendido algo, y es que vaya por
donde vaya, haga lo que haga, sea como sea...obtengo el
mismo final. Y es que la luz esta apagada, y mientras siga
así seguiré sin ver nada.

J

Bebe de la fuente cuando tenga agua, no cuando tengas sed.

martes, 21 de junio de 2011

Sweet silver lining

Me voy a casa desanimada y sin esperanza,
estoy cerca de nuevo comienzo, se
que hay una razón para todo, que viene y va.

Pero tanta gente está esperando de mi que sea
fuerte y que luche... Pero tan solo estoy
sobreviviendo. Y puede que sea débil pero nunca
he sido derrotada y seguiré creyendo en nubes
con ese dulce forro plateado.

La mayoría de los días trato de poner cara de
valiente pero por dentro mis huesos estan frios
y mi corazón se rompe.

Pero mientas tanto algo me mantiene segura
Y viva

miércoles, 8 de junio de 2011

Me explotaría el corazón

Hoy la vida castiga sin piedad, hoy la vida vuelve
a demostrar el poder que ejerce sobre la humanidad.
La crueldad que puede llegar a descargar sobre quien
sea, da igual a que te dediques, o de qué está hecha
tu alma, seas bueno o malo, te merezcas el castigo o
no, a la vida se la pela. Hoy la vida ha decidido
castigar al amor, a la familia, a la bondad, a quien
menos lo merecía. La vida ha olvidado cuidar y proteger
del dolor más intenso a mi alma gemela, a la niña de
mis ojos. Hoy le ha robado su sonrisa y a todos los
que están a su alrededor.
Lamentarme no servirá de nada, lo sé. Lucharé con ella
todos los días para darle un motivo, por muy pequeño que
sea, para hacerle sonreír. Porque mi preciosa lo es todo,
y yo quiero serlo todo para ella.

Te quiero Polly, como siempre y como nunca.

lunes, 11 de abril de 2011

Bonitas mentiras, fuegos y roces.

Mi corazón anda desnudo, en busca del amor que me robaste
ya que todos esos sueños ya los has mandado al traste.
El trastero de mi alma cerró su puerta trasera,
la lluvia de mis ojos cae de noche cual tormenta pasajera,
como sus besos, culpable de mis rezos
son todos tus delirios, tus excesos
ya no pienso volver a aquella tierra prometida
que se esconde tras tus labios pero muere a la deriva
y se derriba, mi sentir, recordando aquellas noches
donde todo eran bonitas mentiras, juegos y roces
ahora ya ni me conoces y mi alma es tan distante
que la vida paso en lo que suele pasar un instante
mi vida es una isla al sur del arte
una bahía desierta, un corazón que se parte
y esta soledad tan solo indaga
entre el dolor y la felicidad que el mundo nos propaga.

martes, 22 de marzo de 2011

Y después de todo...

No hubo chispa, ni magia, ni decepción, a penas hubo miradas.
No me enfrenté a sus ojos, no quise hacerlo, o quizás no sentí
que necesitara hacerlo. No hubo vuelco en el estomago ni mini
ataque al corazón. Tampoco hubo rabia, celos o rencor. ¿No sentí
nada? ¿En serio? ¿O era tan grande mi coraza que yo misma me
negué la posibilidad de sentir todo lo que en aquel momento estaba
sucediendo? Volví allí, aquel lugar, la gente, el mundo en el
que tan feliz había sido una vez. Estaba ella, la que vino
después de mi, la que odié y la que tenía que haber odiado aquella
noche. Pero no, le sonreí, le dije lo alta que era y me tomé un
chupito con ella. Ella no me odiaba, no sentía rencor ni ningún
tipo de envidia hacia mi, al fin y al cabo yo fuí el motivo por
el que su relación se rompió, eso y la fascinante capacidad del
chico para pensar que puede seguir picando de todas sin asumir
ninguna consecuencia. Él no se acercó, no miró, no buscó, ni se
inmutó, almenos que yo me diera cuenta. La noche iba bien, yo
estaba bien, creí haber superado la prueba, pero no. Él no
estaba agusto dejándome ir sin dejar huella, sin pisarme, sin
sentirse superior a mi. Y caí, yo estaba bien, no quería nada de
él, pero me dijo que esperara y yo esperé. Esperé. Y como siempre,
para nada. Para que vuelva a tratarme mal, para que vuelva a hacerme
sentir la última de la fila. La que menos necesita, de la que ya
no le interesa nada. Esa soy yo. La última del ranking. Y eso
no esta tan mal del todo, peor sería si me diera opción a adelantar
posiciones, sé que eso me volvería loca y podría nublar mi mente
de nuevo. Pero mi ego entra en acción y por más que quiera, no
puedo controlarlo.

lunes, 21 de marzo de 2011

Fragmento de un gran libro

El amor siempre decepciona. Nos enamoramos pensando que el
amor nos convertirá en personas enteras, que apuntalará
nuestros cimientos, acabará con nuestra sensación de estar
incompletos, nos dará la estabilidad que deseamos.
Pero descubrimos que, por el contrario, es una experiéncia
terriblemente arriesgada. Porque está cargada de
ambivalencia. Buscamos certezas en otra persona y descubrimos
dudas, tanto en el objeto de nuestro amor como en nosotros
mismos. Tal vez el truco consista en reconocer la
ambivalencia fundamental que acecha tras cualquier humano,
la capacidad de éste para experimentar dos emociones o
sentimientos opuestos coexistiendo en el mismo ser.
Porque en cuanto se reconoce, en cuanto se aprecia el
caracter defectuoso de todas las cosas, se puede seguir
adelante sin decepciones.
Hasta que te enamoras de nuevo, porsupuesto.

martes, 8 de marzo de 2011

Desde siempre

Este escrito es muy especial para mi, en él hablo de alguien
tremendamente importante en mi vida. Es alguien que aparece
siempre en mi memoria cuando hecho la vista atrás y es alguien
que aparece siempre cuando imagino mi futuro. Sé que va a estar
ahí, y la razón por la que lo sé es porque siempre a estado.
Nos conocimos siendo niñas, y de eso ya han pasado diecinueve
años, ni más ni menos. Ha llovido muchísimo entre nosotras,
pero siempre ha salido el sol, y eso es porque ambas lo adoramos
y disfrutamos tanto de él, como la una de la otra. Ha sido y
es mi amiga, ha sido y es mi aliada, ha sido y es mi confidente,
ha sido y es mi compañera de juergas, ha sido y es motivo de mi
alegría, ha sido y es una de las personas con la que más me he
llegado a reír y ha sido y es, mi niña. Es difícil describirla,
entre otras cosas porque es impredecible. Es como una veleta
que gira y gira según la dirección del viento, viento en el que
ella cree y en el que se siente segura. Le encanta soñar,
experimentar y sentirse viva. Busca siempre algo más profundo y
especial en las personas, algo que las diferencie del resto de
los mortales. Por eso ella no juzga a nadie, acepta el reto de
descubrir la magia a su alrededor, ya sea en un chico, en una
amiga, en un libro o en una canción. Ella va por libre y disfruta
de su libertad haciéndonos a todos disfrutar con ella. Tiene una
de las sonrisas más bonitas que he visto hasta ahora, sonrisa que
me regala todos los días aunque la mía esté escondida. Ella trata
de buscarla hasta encontrarla, y lo mejor es que tiene la
capacidad para lograrlo.
Hoy me apetecía escribir sobre ella, ya que es alguien que me
salva día a día. Quiero darle las gracias por todos estos años y
por los que vendrán. Porque siempre te he querido y te voy a
seguir queriendo, porque esto es algo grande que debemos disfrutar.
Porque somos los Backstreet boys, porque somos las Spice girls,
porque somos la rubia y la morena, porque somos tú y yo.

Para mi negrita chocolatosa :)

miércoles, 23 de febrero de 2011

No te atrevas a traspasar el límite, ni podrás ni sabrás volver.

Mi lucha

La cosa no va contigo, hace tiempo que no va contigo.
La cosa va con ellas. Mi lucha es contra ellas, contra
las que han estado y contra las que estarán. Mi lucha
es demostrarte que ninguna es mejor que yo. Mi lucha es
demostrarme que a ellas las tratarás igual. Solo que
ellas aún no lo saben. Y yo si.

jueves, 17 de febrero de 2011

En venta

Se vende venda para los ojos. De muy buena calidad,
de color negro y un tacto muy suave. Con ella puesta verás
solo lo que quieres ver. Podrás llorar todo lo que quieras
que es resistente al agua. Por mucho viento que haga,
creeme, el nudo no afloja. Es muy cómoda, sobretodo al
principio. Sentirás que formais parte el uno del otro.
Sentirás que te cuida y te protege de todo lo malo que hay
más allá de ella. La querrás y desearás llevarla siempre
puesta ya que nunca te habias sentido tan feliz. Pero
cuidado, tiene contraindicaciones. Te muestra tanto lo
que quieres ver que acaba anulando tu persona. De todas
tus creéncias y formas de pensar pasarás a aceptarlo
todo. Aunque jamás hayas creido en ello. Te hace ver
rosa lo que toda la puta vida has visto azul. Te
convence de que es normal que él te trate así de mal,
te lo mereces, seguro, sino no lo haría. Pero sobretodo
te convence de que todas esas historias y malos
momentos suceden porque él te quiere. Él te quiere,
te lo repite todas las noches. Aguanta o lo perderás.
Es normal que llegados a ese punto te cuestiones la
realidad y te acuerdes de como eras antes de llevarla
puesta. No lo hagas, almenos no en voz alta. Cuanto
más quieras quitártela más te apreptará mostrándote
quien manda. Aprieta tanto que cuesta respirar.
En vez de luchar contra ella, ríndete. Déjate pisotear,
asúmelo. Será ella la que caerá de tus ojos, solita.
Sin presión. Eso significa que has llegado al límite,
no hay más allá. Solo queda la nada y en la nada solo
puedes estar tú sola. Cuando llegue ese momento sonríe.
Aunque duela, sonríe. Aunque queme ver en lo que te has
convertido, sonríe. Aunque te avergüences de todo lo
que has hecho y lo que le has permitido hacer, sonríe.
Porque no hay mejor comienzo que romper con el pasado.
Empezar desde cero. Y aunque por dentro estés
destrozada...por primera vez desde que lo conociste,
sentirás que se ha ido de ti. Y no habrá mejor motivo
para sonreir que ese. Por eso hazlo y hazlo con todas
tus ganas, porque no sabes cuando la venda puede
echarte de menos.

Si alguien esta interesado...que se lo piense mejor.

viernes, 11 de febrero de 2011

Cada vez entiendo menos el mundo. A penas entiendo
a las personas, incluso a las que creía que
conocía como a la palma de mi mano.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Todo lo hago mal

Sales a la calle y todo el mundo parece tan despreocupado
y a nadie le apetece pensar en ti.
Ahora que aprendí a cuidarme solo no se dedicarte ni
una sola palabra.
Me ha costado tanto descubrir la manera de no existir
y otra vez me quema la misma historia.

Y ya lo sé que no me queda nadie a quien llamar.
Y no me da la gana repetírtelo otra vez.
Esperaba que pasaras por aqui y pasaste todo el año en
tu glaciar.

ME DEJASTE POR VIVIR UNA VIDA ALGO MEJOR
NO TE SE RECONOCER TODO LO QUE TÚ DECIAS QUE HAGO MAL.

jueves, 3 de febrero de 2011

Dile

Dile que se vaya porfavor, que no quiero que siga aquí,
no quiero que siga en mi, no quiero que destroce nada
más. Porfavor dile que ya no aguanto más, que mi vaso
esta lleno, que se desborda, que me desbordo. Dile que
sufrí mucho y que todavía sigo sufriendo. Dile que no
puedo olvidarle, que sueño con el por las noches. Dile
que se vaya porfavor. Dile que me deje en paz. Aunque
solo sea un día, dile que me deje respirar.

lunes, 24 de enero de 2011

Digamos que

Entonces...si todo es como parece, cuando tú y yo estábamos
intentando luchar por que nuestra relación no se fuera a
pique...digamos que tú...ya estabas liado con ella, ¿no?
Entonces...cuando la relación se rompió, ella pasó de ser
tu royo a ser tu novia mientras que yo, pasé de ser tu ex
a ser tu royo. Entonces...siendo todo esto verdad...digamos
que tú...eres un grandísimo hijo de puta, ¿no?

martes, 18 de enero de 2011

Lo permitiste

Ayer por la noche conocí a alguien. Alguien que me había estado
vigilando, alguien que me conocía muy bien, quizás mejor de lo
que me conozco yo. Nunca habíamos hablado, pero aunque no la
conocía, yo sabía muy bien quien era. Siempre la he visto de
noche. Alta, preciosa y resplandeciente.

Ayer por la noche no podía dormir. El fantasma de directora de
cine quería un nuevo capítulo y yo estaba demasiado agotada
como para brindárselo. Me incorporé de la cama y me quedé
mirando por la ventana que da al patio. Realmente no estaba
viendo nada, me perdí en la oscuridad y en el reflejo de las
farolas a lo lejos que dibujaban una tela gris sobre los
tejados de las casas de mi alrededor, cuando entonces la vi.
Me estaba mirando y estaba dejando que yo me diera cuenta.
Sorprendida, aparté la mirada, aunque solo fue un segundo,
su hermosura y magnetismo me envolvieron durante varios
minutos. Cuando pude reaccionar me di cuenta. La luna, mi luna,
comenzó a llorar. Yo no sabía que hacer, solo podía preguntarme,
¿cómo era posible que algo tan perfecto conociera la tristeza?
Ella suspiró y para mi sorpresa me contestó a la pregunta. Me
dijo que no le había pasado nada. No sufría por nada personal.
Lloraba por mi, por mi dolor. Pasé por alto su respuesta para
formularle otra pregunta. ¿Cómo has adivinado lo que estaba
pensando? Ella hizo una mueca y me dijo que siempre que quiera
puede saber lo que pienso. Siempre, afirmó. Y no sabes lo que
me cuesta mantenerme al margen cuando te veo sufrir de esta
manera. Inesperadamente sonreí, creyéndome todas y cada una de
las palabras que iba escuchando de su boca. Ella siguió llorando.
La observé durante varios minutos sin saber muy bien que decir.
Su llanto y ansiedad aumentaban por momentos y lejos de
reblandecerme me empezaba a molestar. Entonces comencé a pensar,
vale, estoy triste, he sentido el dolor en mi cuerpo, piel, alma
y hasta en los huesos. Pero por mucho que ella pudiera entrar
dentro de mi cabeza, solo yo sé como me he sentido y como me sigo
sintiendo. No lo entendía. ¿A caso ella sabe algo que yo
desconozco y por eso esta tan desconsolada?
-No - contestó rotunda - Aunque también te diría que no si
así fuese.
-Vaya...eso si me consuela. - Contesté.
- Si estoy así Laura, es porque la culpa me come, tengo
remordimientos y la seguridad de haberte podido evitar tanto
dolor.
-¿De qué estas hablando?
-De lo que yo sabía, de lo que vi durante muchas noches y no te
prevení.
-Vas a tener que explicarte mejor si quieres que te siga.
-De acuerdo...Yo te veía Laura, bueno, os veía. Todas las noches
que salíais os observaba. Al principio me parecíais una pareja
peculiar, pero luego me enamoré de vosotros, como muchos de los
que os rodeaban. Yo os vi en vuestra primera vez en la playa,
y las siguientes veces también, vuestros abrazos porque sí, por
tener que estar cogiéndoos por el hecho de estar uno al lado del
otro. Esa sonrisa que se dibujaba en tu cara cuando él se daba la
vuelta, la sonrisa que aparecía derrepente cuando te girabas y
veías lo bien que se llevaba con tu amiga, esas sonrisas no tienen
precio. Aun así, en aquella época eras tú la que me preocupabas.
Esa absoluta negación a aceptar abrir tu corazón...asusta a
cualquiera. Intentaste que él conociera esa parte de ti, incluso
haciéndole daño. ¿Qué pretendías que no se enamorara de ti? Pues
lo acabaste consiguiendo. Yo estaba tan preocupada por ti que solo
me dedique a ti. Jamás volví a intentar adivinar lo que él pensaba
o sentía. Creí que eso estaba más que claro. Él te dijo que te iba
a esperar y así lo hizo. Os observé todas las noches cogidos de la
mano, mirándoos, divirtiéndoos, entregándoos el uno al otro...no
pretendo hacerte recordar los mejores momentos porque sé que los
peores los superan, y con creces. Solo intento que me entiendas.
Yo siempre he estado presente Laura, pero mirando hacia el lado
equivocado. Os seguía, me colaba por balcones o ventanas si hacia
falta para no perder detalle. Intenté cambiarte, para que por una
vez en tu vida te dieras la oportunidad de sentir, de vivir de
verdad. Y lo conseguí. Te abriste, te dejaste llevar, le creíste.
Te enamoraste. Estaba tan orgullosa de ti que te descuidé. Dejé
de vigilarte, te abandoné a tu suerte creyendo que a su lado era
donde más segura y feliz podías estar. Me equivoqué. Creo que no
hace falta que te diga en qué.
- Ya...Dejaste que él me fuera enamorando sin asegurarte que era
recíproco. Sin asegurarte si quiera que él me convenía o era bueno
para mi. Dejaste que me engañara, que me vendiera un amor que no
iba más allá del placer. Dejaste que me tratara mal, como nunca
nadie había hecho. Dejaste que descubriera al malo del cuento
pensando que ese personaje era el que había adoptado yo. Pero
sobretodo, dejaste que todo eso me diera igual con tal de tenerlo
a mi lado un rato más. Con tal de que me siguiera engañando y por
consiguiente haciendo feliz solo por momentos.
-Lo siento tanto...
-No lo sientas. También dejaste que el solito se descubriera.
Dejaste que la máscara que tenía puesta cayera, la suya de niño
bueno y la mía de tonta enamorada. Aunque para eso haya tenido que
despedazar mi corazón, no importa si el resultado a sido que saliera
de mi vida para siempre. Ahora lo que tienes que dejar es que pase el
tiempo. Un tiempo que cure todas las heridas. Y eso sí, antes de
volver a dejarme a mi suerte y a que cometa la estupidez de volver a
abrir mi corazón...asegúrate que él merece la pena, asegúrate de que
me quiere de verdad.
-Lo haré. Te lo prometo.

lunes, 17 de enero de 2011

La película

Y al llegar la noche comienza la película. Me meto en la cama,
cierro los ojos y comienzo a desvariar. Imagino como será la
próxima vez que nos veamos. Que te diré, si te abrazaré, si
podré sonreír...Me resulta fácil ponernos uno frente al otro.

No eres tú al primero que veo, es a tu amigo, el cual yo adoro.
Él se alegra mucho de verme y me coge en brazos como solía hacer.
Casualmente yo ese día voy preciosa. Será verano, yo por esa
época tendré el pelo más largo y el trabajo en el gimnasio
mostrará su resultado en mi cuerpo. Esa noche me queda bien todo,
el vestido, los zapatos, el pelo y tendré el guapo subido. Voy
acompañada por mi aliada allí. Esa amiga a la que le puedo dejar
el peso de la conversación si me siento incómoda. Su mejor amiga
también viene, para hacer bulto. Casualmente mi Polly, mi amiga
del alma ha venido a pasar unos días de vacaciones conmigo, y
se encuentra allí con nosotras. Tú apareces derrepente. Has
salido del local a ver porque tu amigo tarda tanto en entrar,
y nosotras tenemos el coche aparcado donde siempre. Justo enfrente.
Me clavas los ojos mientras piensas como puedo estar tan guapa.
Hay miradas cómplices entre mis amigas y yo. Tu amigo, que se da
cuenta, me abraza y me retira a un lado riéndose y bromeando con
que no te va a dejar acercarte a mi. Conociéndole, dirá algo como
que este año me toca a mi conocerlo "más a fondo". Se reirá y me
reiré mientras tú acabas de llegar al sitio donde nos encontramos.
Las saludarás a todas con una sonrisa en la boca mientras no me
quitas ojo de encima y sigues preguntándote porque estoy tan guapa.
Esperarás a que acabe de bromear con tu amigo para acercarte a mi.
Me mirarás a los ojos como si estuvieras escondiendo o tramando
algo y entonces aparecerá. Esa preciosa sonrisa de la que me
enamoré. Yo dejaré caer la mirada abatida y medio sonreiré mientras
te vuelvo a mirar. Me abrazarás y me dirás al oído las ganas que
tenías de verme y que cada año estoy más guapa, como dijiste el
año anterior. Yo me apartaré con mi media sonrisa dibujada todavía
en la cara y volveré junto a mis amigas. Espectantes obviamente
tras el gran reencuentro que acaban de presenciar. Me examinarán
el rostro en busca de lo que me ha podido suponer encontrarme
contigo, yo sonreiré y evitaré mirarlas a los ojos para que no
descubran la verdad. Una verdad que hoy soy incapaz de imaginar.
No me quitas ojo, y eso me incomoda a la vez que encanta. No
tendrías problemas en decirme lo mucho que te has acordado de mi,
lo mal que lo pasaste, lo preciosa que estoy y cosas así. Todo lo
que haga falta para adoptar tu papel de niño bueno que que tanto
sabes bordar. Todo para ir trabajándote tu visita a la playa a las
seis de la mañana que tanto me harías recordar. Aquello es lo
único que nos unía cuando estábamos juntos y sé que es lo único
que puedes echar de menos de mi.
Anunciaremos que nos vamos. El primero en saltar será tu amigo,
pidiéndonos que entremos en el local con vosotros. Todas me
mirarán esperando ver una respuesta en mi cara, sobretodo mi
aliada allí, por intereses propios claro. Yo sonreiré y...ups...
me he quedado dormida.

Cuando me levanto y recuerdo el gran drama con suspense final
incluido, me doy pena. Me entristece que sigas ocupando mis
últimos pensamientos del día, pensamientos e historias inventadas
que me ayudan a conciliar el sueño. Pero luego pienso que puede
que el destino no nos vuelva a hacer coincidir nunca más. Puede
que la última vez que te vi sea de verdad la última. En ese caso,
no habrá decepción alguna, ya que esta claro que si nos volvemos
a encontrar será un día cualquiera a media tarde, en chanclas,
moño de piscina y sin pintar. Entonces, ¿qué tiene de malo recrear
nuestro futuro encuentro cuando puede ser que no te vuelva a ver?
¿Por qué no puedo ganar? ¿Aunque sea en la cama tapada hasta las
pestañas, pensando en ti todavía y siendo mentira? Da igual. Si no
te vuelvo a ver, no habrá decepción y por una vez perderás tú.
Si te vuelvo a ver, la habrá y como siempre perderé yo. Mientras
tanto...¿porqué no puedo ganar yo todas las noches?

viernes, 14 de enero de 2011

Quiero, no quiero.

Que la vida me permita pasar página, que me permita eliminar de
mi cabeza y de mi corazón todo el dolor que me has causado.
No quiero que pase el tiempo y que éste se encargue de calmar
el sufrimiento, para que después de un tiempo cuando te recuerde,
solo consiga recordar los buenos momentos, que cuando te piense
sin querer, mi corazón no se encoja y no me entren ganas de
vomitar. No...no quiero eso. Lo que quiero es eliminar de mi el
100% de lo que queda de ti. Quiero llegar al punto de oír tu
nombre, y que tu cara no aparezca en mi mente. Quiero oír todas
las canciones que me de la gana sin recordar cuando las bailábamos
juntos o me las cantabas en la cama. Quiero poder ir de vacaciones
y caminar tranquila por las calles sin temor a que aparezcas al
doblar la esquina. Quiero ver y saludar a tus amigos sin sentir
ningún tipo de nostalgia, quiero poder hablar con ellos sin que
mi mente le esté negando a mi boca preguntar por ti. Quiero volver
a besar, a tocar, a susurrar y a sentir otro cuerpo, otra boca,
otras manos y no estar pensando que contigo era mejor, que contigo
disfrutaba más. No quiero ni pensar que contigo era peor. No quiero
que aparezcas. Nunca. No quiero sentir que estoy bebiendo sin sed.
Quiero que todo esto no haga mella en mi, no quiero cambiar. No
quiero cerrarme en banda ni pensar que no volveré a ser como antes.
Aunque por dentro siento y sé que ya no hay marcha atrás. Supongo
que podré volver a ilusionarme, quizás hasta a enamorarme, pero no
pienso dejar la responsabilidad a otro, de curar lo que tu has roto.
Aterrada, celosa, desconfiada, insegura, contestona...este es mi
estado actual, un estado que no conocía y que muy amablemente te has
dedicado a hacerme ser. No quiero que nadie me conozca ahora,
ahora no, solo verían vacío.
Mas que olvidarte a ti, tengo que olvidar todo lo que me has hecho
hacer, decir o pensar. Sobre eso es sobre lo que no hay retorno,
y es algo que jamás te perdonaré. Ni a ti, ni a nadie.
Yo ya he jugado mis cartas, y tú parece que esta vez no vas.
Por suerte o por desgracia, no volverás a estar invitado a jugar.
Créeme.


Game over.

lunes, 10 de enero de 2011

Ya no

Y en la oscuridad solo consigo ver tus ojos,
esos ojos que fueron mios y que hoy ya no me miran a mi.

martes, 4 de enero de 2011

El juego del amor

Cuenta la historia que los dioses griegos se aburrían,
así que inventaron los seres humanos. Pero seguían
aburriéndose, e inventaron el amor. Y vieron que ya
no se aburrían, así que decidieron probarlo ellos mismos.
Y finalmente inventaron la risa, para poder soportarlo.