Hoy la vida castiga sin piedad, hoy la vida vuelve
a demostrar el poder que ejerce sobre la humanidad.
La crueldad que puede llegar a descargar sobre quien
sea, da igual a que te dediques, o de qué está hecha
tu alma, seas bueno o malo, te merezcas el castigo o
no, a la vida se la pela. Hoy la vida ha decidido
castigar al amor, a la familia, a la bondad, a quien
menos lo merecía. La vida ha olvidado cuidar y proteger
del dolor más intenso a mi alma gemela, a la niña de
mis ojos. Hoy le ha robado su sonrisa y a todos los
que están a su alrededor.
Lamentarme no servirá de nada, lo sé. Lucharé con ella
todos los días para darle un motivo, por muy pequeño que
sea, para hacerle sonreír. Porque mi preciosa lo es todo,
y yo quiero serlo todo para ella.
Te quiero Polly, como siempre y como nunca.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario