viernes, 31 de diciembre de 2010

J

Sería capaz de olvidar todo el daño que me has hecho,
todo el dolor que me has causado, todas las lágrimas
que he derramado por ti, sería capaz de olvidar todo
lo malo. Sería capaz de creerme tu amor, de volver a
creer en ti, en todas tus palabras y en todas tus
caricias solo por tenerte conmigo esta noche. Solo
esta noche.

Feliz año churri.

Ella

Salí a la calle a respirar el aire frío del último día del
año. No estaba lloviendo pero el suelo estaba mojado. La
mayoría de la gente caminaba desprisa, ultimaban las
últimas compras o corrían a sus casas a preparar lo que
para ellos son, los manjares más exquisitos para sus
familiares y amigos antes de la cena de Noche Vieja.
Yo los miraba, examinaba sus rostros intentando adivinar
su espíritu. Pocos sonreían. Tras recorrer todas las calles
cercanas a mi casa y no haber encontrado ni un ápice de
ilusión, alegría o amor, sentimientos que caracterizan
esta noche, me dejé caer en un banco viejo y todavía mojado.
Me puse a pensar en mi, en mi familia, en mis amigos y en él.
Esta noche es especial, y no hay nada que me entristezca
más hoy, que no pasar esta noche junto a él. Sé que va a ser
una buena noche, y todo gracias a ella. Ella es la que me
levanta y la que saca fuerzas para ponerse en mi piel y
ayudarme en lo que pueda. Ella es la única persona en la que
voy a pensar. Pensar en el resto, solo me haría llorar. Como
ya he dicho antes, esta es una noche de alegría, ilusión y
amor. Y a ella se la voy a dedicar. Por que ella me alegra el
día a día, me ilusiona con sus consejos y su forma de ver la
vida, y me ama tanto como yo la amo a ella. :)

domingo, 26 de diciembre de 2010

!

Sal con ella. Abrázala. Cógela de la mano. Hazle reir.
Invítale a algo. Baila con ella. Sonríele. Háblale al
oído. Dile lo guapa que está. Diviértete con ella.
Hazle un regalo. Escúchala. Mírala. Llámala. Piensa
en ella. Enamórate de ella. Pero no te la folles.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

...

¿Cómo se supone que puedo respirar si lo que me mantiene
viva me está matando?

domingo, 20 de junio de 2010

Sin rastro

Por más que me mire al espejo, no logro reconocerme.
Miro mi cuerpo, mis manos, mis labios, mis ojos,
y no consigo encontrarme. ¿Qué mierda esta pasando?
No consigo ver la persona que siempre he sido,
ya no hay fuerza, ni seguridad, ni dureza, ya no hay
sinceridad en mi reflejo. No hay rastro de quién fui,
o de quién siempre he creído ser. Aun así, me niego
a reconocerlo. Sigo definiendome de la misma forma,
porqué ésa era yo y ésa me gustaba ser. Pero cada
vez me cuesta más mantener mi teoría, cada vez me
cuesta más engañar a los demás y engañarme a mi
misma. Mis palabras dicen una cosa y mis actos
son otros. Los opuestos a los que voy anunciando
orgullosa. Cada persona tiene un esencia, buena o
mala, pero la tiene. Y no diré que la estoy perdiendo,
avergonzada diré que la estoy cambiando,
y desafortunadamente la estoy cambiando por la personalidad
que siempre he criticado.
No tengo autocontrol, estoy en un bucle del que durante
el día anuncio estar saliendo, pero al llegar la noche...
dejo de ser la chica que siempre he sido por la chica
que no quiero ser.
Y eso no es lo peor, lo peor es que es sólo durante la noche,
cuando realmente me siento viva.

viernes, 11 de junio de 2010

Mi grito

¿Cómo hablar cuando el corazón quiere gritar?
Sólo gritar. Un grito por cada imagen que me destroza
el alma, por cada persona que me ha hecho sufrir, por
cada momento que me hizo llorar, y un grito por todos
aquellos que sé que vendrán.
Cerrar los ojos, coger aire y que todo el llanto
reprimido salga al exterior, que todo el dolor que
hay en ti escape a través de tu voz.
Gritar como si no hubiera un mañana y que en acabar
el grito hubiera desaparecido el ayer.

miércoles, 9 de junio de 2010

La sombra del viento

No hace falta comprender algo para sentirlo. Para cuando
la razón es capaz de entender lo sucedido, las heridas
en el corazón ya son demasiado profundas.

martes, 8 de junio de 2010

Mi casi amante

Las yemas de tus dedos a través de mi piel,
las palmeras se balancean con el viento,
imágenes...
Me cantaste nanas en español,
la dulce tristeza en tus ojos,
inteligente truco...
Yo nunca quiero verte infeliz,
pensé que tú querrías los mismo para mi.
Adiós mi casi amante,
adiós mi sueño sin esperanza,
intento no pensar en ti,
¿puedes tan sólo dejarme vivir?
Hasta luego mi desafortunado romance,
mi espalda se vuelve hacia ti,
debí haber sabido que me causarías lágrimas,
los casi amantes siempre lo hacen.
Anduvimos a lo largo de una calle llena,
cogiste mi mano y bailaste conmigo,
imágenes...
Y cuando te marchaste besaste mis labios,
dijiste que nunca jamás olvidarías
esas imágenes...
Yo nunca quiero verte infeliz,
pensé que tú querrías los mismo para mi.
Adiós mi casi amante,
adiós mi sueño sin esperanza,
intento no pensar en ti,
¿puedes tan sólo dejarme vivir?
Hasta luego mi desafortunado romance,
mi espalda se vuelve hacia ti,
debí haber sabido que me causarías lágrimas,
los casi amantes siempre lo hacen.
No puedo ir al océano,
no puedo conducir las calles de noche,
no puedo despertar por la mañana
sin ti en mi mente.
Así que te has ido y estoy obsesionada,
apuesto a que tú estás bien,
¿te lo puse tan fácil como para
entrar y salir así de mi vida?
Yo nunca quiero verte infeliz,
pensé que tú querrías los mismo para mi.
Adiós mi casi amante,
adiós mi sueño sin esperanza,
intento no pensar en ti,
¿puedes tan sólo dejarme vivir?
Hasta luego mi desafortunado romance,
mi espalda se vuelve hacia ti,
debí haber sabido que me causarías lágrimas,
los casi amantes siempre lo hacen.

lunes, 7 de junio de 2010

En media hora

A penas recuerdo como empezó esta locura, no soy capaz de
recordar el momento exacto en el que me rendí. No sé en qué
momento accedí a la manipulación ni sé por qué sigo sin
poder controlar todas estas sensaciones.
Aquella madrugada solo había dormido tres horas, un ruido me
despertó y ya no pude volver a cerrar los ojos. De repente
me vi a las seis de la mañana sentada en el bordillo de una
carretera a tan solo unos metros de él. Él sabía que yo
estaba allí y le dio igual. Hacía tan solo media hora se moría
por mi, acariciaba mi mano, sus palabras eran tiernas y dulces,
pocos centímetros separaban nuestras caras mientras yo hablaba,
sus ojos iban de mis ojos a mis labios mientras me decía todo
lo que yo había significado para él y lo que todavía le seguía
importando, quería que fuera suya, aunque solo fuera por una
noche, quería sentirme tanto como yo había deseado sentirle a él.
Y yo cedí, sabía que sería volver a tropezar con la misma piedra,
sabía que no había necesidad, que no me pasaría nada si me iba para
casa, pero accedí. Y allí estaba yo, media hora después, esperándole
en la puerta de su casa, esperando a que saliera por mi.
Pero simplemente no lo hizo.
Sólo había dormido tres horas, pero no fui capaz de volver a cerrar
los ojos. No podía sacar de mi mente aquella desoladora imagen.
Dieciséis horas después, la imagen se va evaporando, pero no la
confusión ni la sensación de sentir que no valgo nada. Y todo se
lo debo a él. A mi gran amigo, el mejor sin duda durante muchos
años. Todo se lo debo al chico que probablemente más me ha llegado
a querer, pero que en algún lugar del camino perdí sin darme cuenta.

viernes, 28 de mayo de 2010

Solo necesito un abrazo de alguien que no me conozca,
un abrazo de alguien que no sepa quien soy,
que al hacerlo no me juzgue, ni que me abrace por lo
que hayamos vivido juntos.
En ese abrazo necesito olvidarme de quien soy,
olvidarme de mi vida, y solo puede hacerlo alguien
que no pueda recordármelo.

jueves, 27 de mayo de 2010

Viene y va

Todo en esta vida viene y va. A veces, puede quedarse un tiempo,
pero no te acostumbres, se irá. Y le dará igual en que estado
te deje, le dará igual si no te parece bien o si su ausencia te
hará sufrir. Eso ya lo sabe, y aun así, en todas las ocasiones
termina marchándose. Es egoísta y desconsiderada. Se posa en
quien quiere, cuando quiere y como quiere. Y si no le gustas,
si no entras en sus planes, dará igual los esfuerzos que puedas
hacer, jamás te visitará. Es injusta e inconsecuente, es hipócrita
y contradictoria. Puede hacer que tu vida cambie radicalmente en
cuestión de segundos. Puede dártelo todo, pero también quitártelo.
Acudirá a quien menos la necesite y olvidará a los que más la anhelan.
Así es la suerte, egoísta, desconsiderada, injusta, inconsecuente,
hipócrita y contradictoria. Es mezquina y devastadora.
¿Cómo puedes ansiar tanto a algo con esas características?
¿Cómo puedes desear que te visite algo tan ruin?

miércoles, 26 de mayo de 2010

Me ahogo. No se trata de mi, esta vez no. Las personas más
importantes de mi vida lloran y yo solo puedo mirarlos.

jueves, 20 de mayo de 2010

La esencia de la vida

Aquel que dijo más vale tener suerte que talento,
conocía la esencia de la vida.
La gente tiene miedo a reconocer que gran parte de la
vida depende de la suerte. Asusta pensar cuantas cosas
se escapan a nuestro control.
En un partido de tenis, hay momentos en que la pelota
golpea el borde de la red, y durante una fracción de
segundo puede seguir hacia delante o caer hacia atrás.
Con un poco de suerte, se irá hacia delante y ganas,
o no lo hace y pierdes.

martes, 18 de mayo de 2010

Sensaciones

Y es ahora cuando tengo la sensación de que todo es una gran mentira,
que todo lo que he hecho hasta ahora no es verdad, que todas las
personas que han sido importantes para mi, no han existido, y las
que hoy en día lo son, desaparecerán como lo han hecho todas.
Porque al fin y al cabo solo quedaré yo, como siempre, sola con mi
mente, dando vueltas a todo lo que me rodea y a todo lo que un día
me perteneció, o eso había creído. Porque solo hay una cosa más
triste que estar triste, y es estarlo y no saber por qué, es estarlo
y no saber que hacer, es estarlo y resignarte, por qué la vida que
siempre he soñado no es para mi, por qué el futuro que siempre he
imaginado no pasará y lo peor de todo es estar segura de todo esto.
Es resignarte a vivir una historia que hubiera regalado, una historia
que no me aporta nada, una historia que con el paso del tiempo,
habrá dejado de existir. Como todas.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Oscuridad

- Jane, ¿Ves algo?
- No...
- ¿Segura?
- Claro que estoy segura, aquí no hay nada!
- Busca bien Jane, tiene que estar.
- Te estoy diciendo que aquí no hay nada, llevo veinte años
viviendo aquí y nunca ha habido nada.
- Alomejor si que ha estado pero tú no lo has visto.
- ¿Me estas diciendo que ha podido estar aquí y yo no darme
cuenta? ¿Eso es posible?
- Todo en esta vida es posible.
- Claro...ahora me vas a decir que todo esta en mi, ¿no? Que
yo tengo el control y que solo he de cerrar los ojos para que
la respuesta aparezca justo enfrente de mi, ¿verdad?
- ¿Es eso lo que te gustaría que ocurriera?
- Eso sería demasiado fácil.
- ¿Y eso es malo?
- Inexplicablemente si...

martes, 20 de abril de 2010

Hacía un día realmente precioso, y para romper la rutina
de los últimos días, ése día no me lo pensaba perder.
Era delito que en un día como ése, yo, la chica normal,
fuera incapaz de mostrar mi mejor sonrisa, fuera incapaz
de mostrar mi mejor cara. Por qué sé que las tengo,
en algún lugar remoto de mí misma, pero la tengo.
Y ese día, no solo la mostré porque el día lo mereciera,
si no, porque yo, la chica normal, me merecía una tregua.

sábado, 17 de abril de 2010

Silencio

El silencio nunca miente. El silencio lo dice todo.
Camino entre la multitud aparentando ser como ellos,
aparentando que no hay nada en mi fuera de lo normal.
Caminando entre la multitud, yo, la chica normal,
finge oírlos, finge entenderlos, finge quererlos.
Caminando entre la multidud, yo, la chica normal, tiene
que soportar como la multitud finge oírme, finge entenderme,
finge quererme.
Camino entre verdaderos desconocidos. Camino entre
personas felices, personas aburridas, personas inteligentes,
personas divertidas, personas deprimidas, personas alegres,
personas cariñosas, personas tristes, en definitiva,
personas mentirosas. Porqué la vida es una gran mentira
dónde lo único que perdura es el silencio.
El que nunca miente, y el que lo dice todo.

lunes, 12 de abril de 2010

Otra vez

Y otra vez, y otra, y otra...Otra vez mis labios sin dueño.
Otra vez el vacío, la soledad, la angustia, el desconcierto.
Otra vez sin poder decir te quiero, no por orgullo o por
timidez, sino porque no lo siento.
Otra vez los meses, los días y las horas a la basura.
A la basura por el tiempo malgastado pensando en ti,
deseándote, añorándote, sientiendome como una mierda,
¿y todo para qué? ¡Para nada! Para volver a sentir el horrible
vacío en mi pecho.
Es un presentimiento, un malestar, algo me dice que nada
esta bien, y que todavía esta por llegar. Algo me dice que
pagaré mis errores, los propios, los que más duelen.
¿Y por qué? Porque algo en mi no funciona, algo falla y
lo estoy viendo venir...

domingo, 11 de abril de 2010

¿Ya está?

¿Y esto es todo? ¿Es esto lo que se supone que debo sentir?
Despues de tanto tiempo esperándote, almenos podría estar
ilusionada o que demonios, ¿feliz?

viernes, 9 de abril de 2010

Feelings

Me da miedo verte, encontrarte derepente enfrente de mi.
Me da pánico lo que todavía puedas hacerme sentir.
Huyo de los buenos recuerdos para seguir sobreviviendo.
Huyo del pasado que un buen día de alguna forma nos unió.
Lucho contra mi mente porqué no sé hasta que punto es
verdad todo lo que pienso o siento por ti.
No sé si te quise o si todavía te quiero.
No sé por qué me cuesta tanto olvidarte.
No sé por qué lo has conseguido tú.

martes, 23 de marzo de 2010

La búsqueda

Dicen que nos pasamos la vida esperando. Esperando lo inesperado,
esperando lo soñado. Rastreamos el camino con la esperanza de que
al final de éste, encontremos todo lo que hayamos estado buscando
y entonces de una vez por todas empezar a vivir. Pero, ¿y si ésa
búsqueda es eterna? ¿Y si cuando creemos que porfin hemos
encontrado la base de nuestra felicidad ya es tarde? ¿Entonces,
se supone que hemos de pasarnos toda la vida buscando? ¿Y si
mientras buscamos nos estamos perdiendo la vida de verdad?
¿Todo esto tiene algún sentido? Dicen que la vida no tiene sentido.
Que simplemente somos marionetas de nuestro destino. Trabajas tu
vida, buscas lo bueno y especial para ti, cuidas de las personas
que más quieres, y de las otras intentas hacer lo esencial para
cobrarte una tranquilidad, planeas viajes, salidas, momentos,
lugares, ocpiones, sueños, vidas. No seas orgullosa, no seas
rencorosa, lucha por lo que quieres de verdad, no hagas daño, mira
por los demás, cuida lo que tienes, ves siempre con la verdad, sé
responsable, cuida tu imagen, mantente en forma, cásate,ten hijos,
forma una familia...
Reglas y más reglas estipuladas por una sociedad basada
principalmente en la apariencia. ¿Y todo esto para qué? ¿Por qué
he de hacer todo eso? ¿Es que acaso si lo hago voy a tener una
vida mejor? ¿Es que acaso si cumplo todas las reglas alguien me va
a asegurar que tendré una vida plena? ¿Y larga? ¿Quien me puede
prometer que seguiré en este mundo si cumplo todas las
espectativas? Nadie. Absolutamente nadie. Porque la vida es
impredecible. Hoy estas y mañana no. Es así de simple.
Entonces, ¿de qué va todo esto? ¿Tengo que seguir buscando?
¿Es ese el plan? ¿Buscar, esperar, encontrar? ¿El qué?
¿Lo que realmente me hace feliz? ¿Para qué? ¿Para perdérlo?
¿O para vivir con el miedo de que eso suceda?
Dicen que la vida es dura. Y lo es. Mientras asimilo todo
esto seguiré buscando, y no por seguir las reglas, ni obedecer lo
estipuladamente correcto, lo haré porque no encuentro otra forma
de vivir pensando lo que pienso. Seguiré buscando, ya no para
encontrar la felicidad o aquello que me haga sentir completa.
Lo haré para poder comprovar si realmente existe esa mágia,
ese gran momento que cambia tu vida por completo.
Ésa es la única manera de poder cambiar mi opinión respecto a
todo esto. Ésa es la única manera de poder seguir viviendo sin
sentir que nada en absoluto tiene sentido.

martes, 16 de marzo de 2010

Mi gran amiga

Nunca seré lo suficientemente buena para satisfacerme a mi
misma, lo sé. Seguiré persiguiendo, corriendo detrás de
todo el mundo, buscando a buenas personas, buscando grandes
momentos, buscando el amor, buscando la libertad de hacer con
mi vida lo que quiera sin represalias, y buscando a mi gran
amiga, esa amiga que no siempre esta conmigo, esa amiga que
echo tanto de menos en los momentos más difíciles, esa amiga
capaz de abrirme todas las puertas del mundo, a la que añoro
al irme a dormir y al despertarme la mayoría de días, mi
sonrisa. Esa es mi gran amiga y la que procuraré no defraudar
jamás, porqué al fin y al cabo la felicidad, la mia y la del
todo el mundo, parte de ella. No hay nada como la sonrisa de
un niño el día de navidad, la sonrisa que aparece sin querer
en los rostros de los enamorados al mirarse, la sonrisa del
chico al que le acaban de decir sí a su propuesta de matrimonio,
la sonrisa de la chica que tres horas después no puede dejar de
mirarse el anillo, la sonrisa de una madre que tiene a su hijo
en brazos por primera vez, la sonrisa al reencontrarte con un
viejo amigo que el tiempo se encargó de separarlo de tu vida
pero que tú recuerdas con frecuencia, la sonrisa de unos padres
que acaban de oír las primeras palabras de su hijo, la sonrisa
por un ascenso en el trabajo, la sonrisa de un abuelo al abrazar
a su nieto, o simplemente la sonrisa por las cosas bien hechas,
que acertadas o no, son las que salen directamente del corazón.
Por eso y por mucho más voy a dedicarme a sonreír. Sé que habrán
lágrimas, si no las hubiera no sería humana, pero procuraré
levantarme y no dar la espalda a mi gran amiga. Esa amiga que
tantas veces me ha visitado y que me acompañará en los momentos
más importantes de mi vida.

sábado, 13 de marzo de 2010

¿Y si...?

¿Y si nunca vuelvo a ser quién fui?
¿Y si esa persona me la inventé yo misma y ése es el motivo
por el que no vuelve?
¿Y si son tantos los errores que he cometido que ahora
camino a ciegas con el temor de volver a caer?
¿Y si me escudo detrás de la culpabilidad de esos errores
para no reconocer que en el fondo siempre he estado sola?
¿Y si culpo a la suerte o mi mala suerte de no haber
conseguido nunca lo quiero y en el fondo lo que pasa es
que nunca lo he buscado?
¿Y si soy tan cobarde que prefiero no luchar por nada para
así ahorrarme el dolor de la derrota?
¿Y si nunca lucho por nada porqué en el fondo realmente no
quiero nada?
Y si todo esto es verdad, ¿qué se supone que debo hacer?

lunes, 8 de marzo de 2010

Una gran noche II

No busco nada que no haya encontrado alguien antes.
Amor, cariño, ¿perdón? Totalmente.
Seguridad, confianza, ¿fortaleza? Por supuesto.
Absolutamente nada que la vida no le haya brindado
a alguien anteriormente.
Sentada en la oscuridad de la noche las dudas invadieron
mi mente. Ora vez. Pero esta vez era diferente.
Esta vez no me sentí responsable de todo, no sentí
la culpabilidad ni la angustia tras de mi, como un
maldito fantasma que me acompaña allá dónde voy
recordándome que algún día te perdí.
Por primera vez me encontraba sola. A solas conmigo misma.
Y me sentí la dueña del mundo. Tapé la luna con el dedo
pulgar de mi mano derecha y fue entonces cuando comprendí
que si realmente quería algo, no podía controlar la suerte
de tenerlo o no, pero sin duda, si podía controlar el poder
para luchar por ello. Ese poder estaba en mi mano. Ahora,
lo importante es saber si se esta preparado para conseguir
lo que uno quiere. Porqué es más fácil vivir con la esperanza
de obtener lo deseado que vivir con el miedo de perderlo.
Llena de vitalidad volví a mi habitación, el contraste
del frío de la calle con el calor del interior me hizo
sentirme a salvo, como solo en casa se está.
Me tumbé en la cama tapada hasta las orejas, moviendo las
piernas para entrar en calor, y así, poco a poco fui quedándome
dormida. Me dormí con la increíble sensación de haberme
sentido la dueña del mundo, aunque solo fuera por una noche.

viernes, 5 de marzo de 2010

Una gran noche

Porfín las aguas se habían serenado. La presión al
respirar había cesado, recordar ya no dolía tanto, y
mientras yo sonreía, afuera, el cielo lloraba.
Y por primera vez en mucho tiempo no me importaba en
absoluto. Tenía mi propio cielo, el que yo quería,
con el que me encontraba cómoda, segura y a salvo.
Salí al balcón de mi habitación y resguardada de la
lluvia, no pude evitar la contradicción de sentirme bien.
Estuve muchísimo rato observándo el cielo llorar y
llorar sin tregua alguna y aquello no me molestaba,
nada en absoluto. Me fui a dormir con el mejor
pensamiento que había tenido en mucho tiempo. Me dormí
aferrada a la idea de que tarde o temprano saldría el sol.
Y no me equivoqué. :)

miércoles, 3 de marzo de 2010

Algo me sigue tirando hacia abajo y siento como si
perdiera la tierra tratando de encontrar mis razones.
Pierdo el sentido de lo que es real llegando a creer
en algo olvidado, creyendo en mi, encontrando mi
lugar en tu mente o cayendo lejos en el tiempo.

domingo, 28 de febrero de 2010

I want your love and I want your revenge
you and me could write a bad romance

lunes, 22 de febrero de 2010

OTH

"A veces es fácil sentir que eres
el único del mundo que está luchando,
que está frustrado, insatisfecho,
o quedándose atrás.

Pero ese sentimiento es mentira.
Y si aguantas, si encuentras el coraje para
enfrentarte a todo otro día más,
algo o alguien te encontrará
y hará que las cosas mejoren.

Porque todos necesitamos
un poco de ayuda a veces.
Alguien que nos ayude
a escuchar la música del mundo.
Para recordarnos
que no siempre será así.

Alguien está ahí fuera.
Y ese alguien te encontrará".

sábado, 20 de febrero de 2010

Pesadilla o Realidad

Me senté junto al fuego.
Fuera el cielo estaba llorando y el viento mantenía
una fuerte lucha con absolutamente todo lo que
encontraba a su paso.
Yo me sentía bien. Me sentía a salvo de la gran
batalla que se estaba sucediendo en el exterior.
El calor de las brasas me reconfortaban.
Me encendí un cigarrillo y tomé un sorbo de mi copa.
La armonía y tranquilidad del momento me hizo sonreír,
pero me encontraba incompleta. Me faltaba algo y yo
sabía muy bien que era. Me levanté en su busca y lo
puse a girar. "Stay Away" empezó a sonar y ahora sí
todo era perfecto.
Volví a sentarme, encendí de nuevo un cigarrillo y
tomé otro sorbo de mi copa. Concentré toda mi atención
en mirar por la ventana, observaba la lluvia caer y
chocar contra el cristal.
Me pasé más de una hora inmóvil, sin hacer nada, sin
pensar en nada...
Cuando desperté y volví en mi, el cenicero estaba
lleno, mi copa vacía y un rotundo silencio reinaba
en toda la habitación.
Me encontré sola, mirando por una triste ventana y
las lágrimas brotaron de mis ojos recorriendo todas
y cada una de las arrugas que mi avanzada edad me
había regalado.

jueves, 11 de febrero de 2010

I lay down on the cold ground
And I pray that something picks me up.

viernes, 5 de febrero de 2010

Frío y calor

Iba caminando. No sabía bien bien dónde me encontraba,
pero sin duda alguna era el sitio más bonito en el que
había estado. Recuerdo que caminaba sin rumbo, no me dirigía
a ninguna parte en concreto. Caminaba muy despacio observándo
absolutamente todo lo que a mi vista se presentaba. Esos
colores destellantes invocando vida a cada paso que daba,
el olor a limpio, a nuevo, sin duda alguna aquel sitio era la
purificación en persona. No sabía lo que me pasaba pero no
podía dejar de sonreír. Fui adentrándome más en el inmenso
bosque y lo que sucedió me maravilló aún más. Los árboles,
esos gigantescos trozos de madera envueltos de vegetación,
empezaron a susurrar.
Me quedé inmóvil. Me asusté. Por puro instinto comencé a
retroceder muy bien sin saber por qué. De repente paré,
escondida detrás de una gran piedra, recobré la respiración.
Pero los árboles seguían susurrando, seguían hablándome.
Agudicé mi oído todo lo que pude y logré averiguar lo que
intentaban decirme. Pero no entendía muy bien qué
significado real le daban a ésas palabras,
"Frío, calor, frío, calor, para ya,
¡conviértete! ¡despierta!" y así sucesivamente.
Por unos momentos me quedé inmóvil, pensando que evidentemente
me había vuelto loca. De repente, alguien gritó mi nombre.
Me llamaban, me estaban buscando. Seguí escondida detrás de la
gran roca, su voz me daba miedo. Estaba enfadado y eso no me
gustaba.
Oí como sus pasos se alejaban de dónde me encontraba y respiré
tranquila. Mientras tanto, los árboles seguían con su recital.
Ésa persona, quien quiera que fuera, no los había oído.
¿A caso era la única que los escuchaba? Salí corriendo hacía
ellos en busca de algo más, en busca de algo que diera
explicación a tanta locura. Me descubrí ante ellos. Los empecé
a inspeccionar buscando de dónde salían sus voces. Entonces,
algo o alguien saltó sobre mi.
Me quedé paralizada, no sabía que estaba pasando ni si me iba
a hacer daño. Abrí los ojos y me tranquilicé al ver que no era
ningún animal salvaje que me iba a comer. Era una persona,
pero no lograba ver quién era. Se dio la vuelta y empezó a
caminar en línea recta esquivándo los árboles. Árboles que él
no podía oír. Sin saber por qué lo llamé, le grité para que se
diera la vuelta, pero no obtuve respuesta alguna.
La locura que estaba viviendo no me hizo recular y comencé a
seguirlo por pura curiosidad. Al contrario de mi, él si sabía
dónde estaba. Se conocía el camino a la perfección y aunque eso
me asustaba, seguí con la persecución. De golpe paró en seco.
Una extraña fuerza y un enorme exceso de confianza por mi parte
hizo que llegara hacia él sin temor.
Me quedé detrás,a su espalda, fue como si lo que
más me atemorizara fuera saber quién era.
- Has tardado mucho - me dijo.
Su voz...me era familiar. No sabía o no quería imaginar quién
era el chico que tenía delante.
- ¿Me conoces? - le contesté.
- ¿A caso tú a mi no? Parece mentira Laura...
Ahora si que empecé a asustarme. Me negaba a pensar que era él.
Me daba pánico enfrentarle.
- Sabía que eras tú desde el momento en que me has estado
llamando, y cuando te has tirado encima mio, he aclarado
cualquier duda que pudiera tener. Tu tacto y tu olor son
inconfundibles para mi.
Por eso te he seguido... - le dije.
- Mentirosa.
- Es verdad. Siempre lo ha sido.
- Mentirosa.
- ¿Qué quieres? ¿Dónde estamos? - le dije cansada.
- Estas dentro de mi. Estas en mi cabeza.
- ¿En tu cabeza?
- Sí. Te he querido mostrar todo lo que podría haber sido y
no fue. Todo lo que te podría haber dado, los colores,
los olores, las sonrisas, todo.
- Tiene que ser una broma. - le dije.
- ¿Tú crees? ¿Entonces dónde estás, Laura?
- No lo sé, pero esto es una locura.
- Lo es. Contigo siempre lo ha sido. -me dijo apartándose de
mi vista.
- ¿Dónde vas? - le dije.
- Me voy.
- Ya lo veo, ¿pero a dónde?
- Vuelvo a mi mundo. Este sitio lo había creado para ti, y
ya es hora de destruirlo, ya que de ti, ni me queda ni quiero
nada.
Me quedé mirándolo y las lágrimas empezaron a caer de mis ojos.
- No puedes decir eso. -le dije
- Te queda poco tiempo Laura, conviértete, despierta, o morirás
aquí dentro.
- ¿De que estás hablando?
- No más frío...no más calor. Deja de marear la perdiz.
Ya es hora de que te conviertas en quién quieras ser y que
despiertes de este sueño.

No recuerdo cómo salí de allí. No volví a saber de él. Nunca.

viernes, 22 de enero de 2010

Ella

- ¿Y eras feliz?
- Muchísimo.
- Antes de conocerla digo.
- Sí, sí. Antes de conocerla yo era un chico normal. Disfrutaba de
las ventajas que la vida me había brindado: mi físico y mi morro.
No digo que fuera el típico don Juan, tampoco usaba a las chicas
a mi antojo, simplemente aprovechaba mis oportunidades. Se podría
decir que sabía jugar bien mis cartas.
- ¿Así que ibas de una chica a otra no?
- No, no siempre. Recuerdo a Paula. Si...Paula era increíble. Guapa
inteligente, sincera y muy divertida.
- ¿Te enamoraste de ella?
- ¿Enamorarme? ¡No! Podría haberlo hecho perfectamente. Sin duda
alguna, Paula tenía todas las cualidades que pueden hacer que
un hombre pierda la cabeza.
- ¿Entonces?
- No diré que era joven, por qué ya no lo era tanto. Tampoco diré
que no era el momento ni chorradas como esas que se suelen decir.
Simplemente no creía en el amor. No creía en cuentos de hadas ni
en amores imposibles. Tampoco creía en príncipes y princesas
destinados a comer perdices.
Si a esa edad tenía algo claro, era eso. No por haber sufrido,
ni por miedo o por haber vivido una mala experiencia. Simplemente
yo estaba bien como estaba. Valoraba lo que tenía y no tiraba
mis días a la basura pensando en, y si...¡no! Y si...¡nada!
Las cosas son como son. No iba a quedarme sentado esperando
vivir ese vértigo y esa dependéncia. No era tan idiota. Y te
vuelvo a repetir, no por miedo, si no porqué realmente no me
hacía falta y no añoraba vivir esa sensación ya que nunca la
había vivido.
- Vaya...me sorprendes. Sé que a esa edad es más divertido el sexo
que el amor. Pero nunca hubiera imaginado que tú algún día
llegaras a pensar así.
- Pues sí. Y no sabes como echo de menos aquella época. Como echo
de menos pensar así. Sentir que no le debo nada a nadie, que voy
y vengo sin sufrir y sin hacer sufrir, claro.
Mi pena es esa. Saber que nunca volveré a ser quien fui. A ser
quien en realidad soy. No podré, nunca.
Después de ella no queda nada, ni siquiera quedo yo.
- ¿Realmente piensas que no podrás superar su marcha?
- Jamás. Dicen que el tiempo lo cura todo. Pero hay casos que ni
el mismísimo tiempo es capaz de cicatrizar el corazón más
destrozado. Sé que el tiempo logrará que mi herida deje de sangrar,
pero jamás la podrá hacer desaparecer.
- No sabes como me duele verte así. Oírte, me destroza. Pero eres
joven y ¡guapo! Seguro que hay a miles de chicas dispuestas a
enamorarte y esperando que tú hagas lo mismo.
- Miles seguro que no. Alguna...puede. Pero ninguna será como ella.
Nadie es como ella. ¿Queda claro?
- ¿Pero qué te ha hecho? ¿Qué te ha dado? ¡Se largó! ¿vale?
Y te dejó aquí. Te abandonó sin preguntar ni preocuparse de en
qué condiciones de dejaba. No entiendo como puedes seguir
defendiéndola.
- No la defiendo. La odio.
- ¿Te sientes culpable por su marcha?
- Cada día.
- ¿Por qué? ¿A caso le hiciste algo malo?
- Nunca.
- ¿Entonces?
- Me culpo por no haber hecho nada bueno. Ella me entregó su vida
sin yo habérsela pedido. Simplemente lo hizo y nunca se lo agradecí.
No se lo demostré, almenos no como ella merecía. Oculté todo lo
que ella me hacía sentir. ¿Y sabes por qué? Por vergüenza.
¿Yo enamorado? ¡Jamás! Eso no existe...
- ¿Entonces sigues pensando igual?
- No lo sé. No puedo asegurarte que el amor existe. Lo que sí te
aseguro es todo lo que ella me hacía sentir. No hay absolutamente
nada comparado con eso.
- ¿Y nunca se lo dijiste?
- Mmm...si, a mi manera. Que desde luego no era la manera correcta.
Sé que nunca le llegué a mostrar todo lo que ella significaba
para mi, ni lo mucho la amaba, ni lo feliz que yo era teniéndola
a mi lado.
- ¿Y crees que por eso se fue?
- Espero y deseo que no. Todos los días me esfuerzo en rechazar ese
pensamiento que me atormenta y me persigue. Jamás podría
perdonármelo. Ella era parte de mi...
- Sí...pero se fue.
- Sí...y sé que algún día, cuando sea el momento me reuniré con
ella donde quiera que esté...

Pecado Original

No es una historia de amor,
pero el amor tiene mucho que ver.
Trata de aquellos que caen en él
y el precio que pagan,
y de los que huyen del amor
por qué tienen miedo, o
por qué no se creen dignos de él.
Ella huyó, él se rindió.

miércoles, 13 de enero de 2010

Resurección

Y sin pensármelo dos veces salí a buscarte.
Estuve todo el camino hasta donde te encontrabas,
pensando como explicarte lo que pasa.
Por donde empezar, como seguir, que tono de voz usar,
que actitud debía mostrarte...
Quería que supieras lo que has hecho de mi.
La persona en la que me has convertido.
Las lágrimas por tu ausencia,
los nervios al pensar que puedes aparecer,
la decepción al no hacerlo, el miedo a tu rechazo,
el dolor de tu desprecio, pero sobretodo,
hacerte saber que nunca he jugado.
Que me acostumbré a tenerte y que no tuve el valor
para decir las temidas dos palabras que habrían evitado
tu marcha. O almenos, habrían evitado la brusquedad,
las palabras hirientes, las miradas de odio,
y mis lágrimas en consecuencia a tanto desprecio.
Y allí estaba yo, parada frente a ti.
Me disponía a soltarte la parrafada que tanto había preparado,
pero al tenerte delante, solo pude decirte dos cosas.
Que a diferencia de ti, yo no te odio,
pero que sin duda alguna, la decepción es mutua.
Me miraste extrañado,
¿a caso esperabas una lagrimita? ¿una súplica, tal vez?
De eso nada.
Sé que he cometido errores, pero jamás te voy a permitir
que por robar una barra de pan, me condenes a cadena perpetua.
Hace unas semanas creía que estaba mejor,
pues pensar en ti ya no me dolía tanto.
Y como cualquier persona humana volví a caer.
Mi mundo se volvía gris por momentos,
y tu nombre volvía a mi cabeza sin yo poder evitarlo.
Nuevamente ocupabas la mayor parte de mis pensamientos.
Pero como si de un sueño se tratara desperté.
Allí donde mirara únicamente veía la palabra decepción.
Me decepcioné a mi misma.
Soy como una niña caprichosa que ahora quiere
lo que no puede tener.

sábado, 9 de enero de 2010

Rendición

Por primera vez en su vida, Kate se rindió.
Agachó la cabeza, bajó sus brazos y las piernas le fallaron.
Ella sabía que no era una racha más, era algo más serio,
no lo podía controlar, se le escapaba de las manos.
Estaba totalmente perdida y contradictoriamente,
respirar suponía su asfixia.
Nunca se había sentido así, nunca.
En medio de su locura, decidió salir a la calle.
Llamó puerta por puerta pidiendo ayuda.
Ella no queria que nadie la compadeciera,
lo último que quería era dar lástima.
Lo que Kate necesitaba era comprensión,
que alguien desinteresadamente se prestara a escuharla.
Con que alguien a parte de poner la oreja, la escuchara tenía suficiente.
Pero absolutamente nadie lo hizo. Es más,
la tomaron por loca y no solo no la ayudaron,
sinó que además fueron groseros con ella.
Otra herida más, pensó ella.
Derepente, notó su móvil en el bolsillo derecho de su pantalón.
¿Por qué no se le había ocurrido antes?
Supongo que porque no queria mezclar a nadie que pudiera avergonzarse
de ella.
Cogió su teléfono y abrió su lista de contactos.
Kate sabía que no podía llamar a quién realmente deseaba,
aunque eso significara su liberación.
Así que fué llamando uno tras otro y nada.
La gente esta demasiado ocupada con sus estúpidas vidas.
En fin, otra herida más pensó ella.
Cayó en la cuenta de una de las cosas más difíciles en la vida,
darse cuenta que estas absolutamente sola,
por mucho que la gente se empeñe en decirte lo contrario.
Empezó a caminar por las calles frias, negras y tristes
que tanto odiaba Kate.
Caminaba sin destino y muy despacio,
como si esperara que alguien la alcanzara y le convenciera
de que no estaba sola.
Caminaba y caminaba hasta que llegó al parque
que tantos buenos momentos le habian dado.
Cogió si Ipod del bolso, se sentó en el suelo
apoyando su espalda en el gran tronco,
y su canción favorita empezó a sonar.
Sin duda ese había sido el mejor momento del día.
Stay away, sólo Stay away en su cabeza,
recorriendo cada extremo de su cuerpo,
sintiendo como su melodia iba calmando su rabia,
la iba serenando, tranquilizando, de nuevo comenzaba a respirar...
así fue como Kate se quedó dormida.
Debieron de pasar horas antes de que Kate se despertara.
Le dolia todo el cuerpo, el dolor de espalda era insoportable.
Sabía que tenía que abrir los ojos pero se resistia a ello.
¿Para qué? Cada vez le costaba más enfrentarse a su despertar.
Derepente se acordó del parque, del tronco y de Stay away.
Abrió los ojos asustada y lo que vió le asustó aún más.
Kate se encontraba tirada en el suelo de su habitación,
con la misma ropa del día anterior.
Intentó recordar que fue lo último que hizo,
y se acordó: Rendición
En ese momento le vino a la memoria...
Agachó la cabeza, bajó los brazos y las piernas le fallaron.
Era lo último que recordaba antes de supuestamente salir a la calle.
Kate no solo se rindió mentalmente sinó que incluso su cuerpo la rechazó.
La pena, la desgrácia, la compasión y la decepción que sintió
hacia ella misma no se podia ni comparar con la gran soledad que
le envadia en esos momentos.

jueves, 7 de enero de 2010

Promesas

Prometo no dar nunca nada a nadie si no me lo pide,
y si lo hace, aprender en ocasiones a decir que no.
Prometo nunca olvidar que te quise,
pero nunca permitirme volver a caer.
Prometo tener valor y luchar por lo que quiero,
y si no sé lo que quiero no hacer nada.
Prometo no hacer más daño,
almenos no hacerlo si no consigo un bien mayor.
Prometo dejar de ser yo,
si con eso consigo volver a vivir.
Prometo no volver a sonreír y a decir que estoy bien,
si no es del todo cierto.
Prometo no seguir callándome,
cuando algo no me parezca bien.
Prometo no echar la vista atrás,
si no es para mejorar mi presente.
Prometo no volver a permitir que nadie me diga que olvide lo que quiero,
o que le reste importancia a mis problemas, solo por el simple hecho
de cambiar de tema.
Prometo no seguir dando oportunidades,
si no creo que realmente se las merezcan.
Prometo no dejar que nada ni nadie me conmueva hasta el punto de
entregarle mi vida,
sino me aporta en lo más mínimo una pizca de felicidad.
Prometo no rendirme y buscar hasta debajo de las piedras,
todo lo que me despierte de este coma.
Prometo intentar cumplir todas mis promesas.

miércoles, 6 de enero de 2010

Conversación de Jules y Michael un día antes de la boda de éste con Kimmy.

-Michael: Estos últimos días he estado pensando mucho en nosotros
dos.
-Jules: ¿A sí? Supongo que hay un monton de recuerdos para escoger.
-Michael: Hay más que eso. Verás, es un poco violento decirlo así,
peró, tú has sido, en fin...la mujer de mi vida.
-Jules: Y tú el hombre de la mia.
-Michael: Y pensaba que quizás esta sea la última vez que estemos
a solas juntos.
-Jules: Sin olvidar una tórrida aventura dos veces al año...
-Michael: ¡Por supuesto! (risas)
Es curioso, te comprometes a una boda y llega una fuerza
motriz, es como si no lo hubieses elegido tú...
tú y yo en nuestras relaciones con otras personas,
no usamos la palabra amor muy a menudo, ¿verdad?
-Jules: No...
-Michael: Kimmy dice que si amas a alguien, lo dices, lo dices
de inmediato, en voz alta, porque de lo contrario
ese momento...
-Jules: Pasa de largo.
-Michael: Pasa de largo, si.

Como toda historia, una canción...

Someday when I'm awfully low
when the world is cold
I will feel a glow
just thinking of you
and the way you look tonight.

domingo, 3 de enero de 2010

No más

Tengo que parar ya.
No puedo seguir con este ritmo, con este estilo de vida y
con esta desgana.
Tengo mil sueños y todavía no he cumplido ninguno,
y lo peor de todo es que cada día que pasa me cuesta más
creer que algún día lo consiga.
Mentiras, mentiras y más mentiras,
miles de promesas que nunca se cumplen,
deseos que derepente se esfuman,
situaciones normales que derepente deseo,
engaños, engaños, y más engaños,
y lo peor de todo es que todas esas mentiras y
promesas me las hago a mi misma.
Me miento una y otra vez,
es algo que no puedo controlar.
Decepción tras decepción.
No me gusta vivir así, no quiero vivir así,
no me gusta ser así!
Siempre he pensado que algún día despertaré
y aclararé mis ideas,
pondré orden a mis pensamientos y
realmente sabré lo que quiero en la vida.
Pero, conforme va pasando el tiempo,
voy confundiéndome más,
mezclo las cosas, mis ideas, mis pensamientos,
mis emociones, las cosas que quiero,
las que no quiero, las que pienso que querría y
las que supuestamente nunca querré.
Nada tiene sentido. No encuentro la magia.
El viento frió de este invierno cierra mis ojos,
no consigo ver mi camino,
la venda negra sigue cubriendo mi cara,
y no puedo deshacer el nudo que aprisiona mi nuca.