miércoles, 14 de septiembre de 2011

Sin luz

La vida sin luz no es vida. Caminando a oscuras y
mirando hacia atrás. Así no se puede vivir. Recorro
nuevos caminos a ciegas y al final de éstos solo
consigo ver que han vuelto a tener el mismo fin que
todos los anteriores. Llevo mucho tiempo mirando el
contador, una cuenta atrás que me repite una y otra
vez lo poco que queda para que todo explote. Y
mientras tanto aquí sigo sentada, llorando y esperando
a que llegue ese momento. Al principio con miedo,
ahora con ganas. Un día me levanto y decido andar de
nuevo, decido probar otro camino o reanudar el que ya
había empezado y abandonado cuando las fuerzas me han
fallado. Voy a oscuras intentando prever lo que pasará,
aplicándome el dicho "de todo se aprende". Intento
demostrarle al mundo y a mi misma todo lo que he aprendido
creyéndome así que esta vez será todo diferente, que
todo el daño que ya he pasado me ha hecho más fuerte y
más lista para no volver a cometer los mismos errores.
Pero para mi sorpresa no es así. Tomo muchas direcciones,
a veces voy en linea recta, otras en espiral, otras de
lado a lado, otras solo me enredo como solo yo se hacer.
Por fin afirmaré que he aprendido algo, y es que vaya por
donde vaya, haga lo que haga, sea como sea...obtengo el
mismo final. Y es que la luz esta apagada, y mientras siga
así seguiré sin ver nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario