lunes, 30 de noviembre de 2009

Necesidad

No puedo soportarlo,
simplemente no puedo soportar no ser quién fui.
No puedes hacerme eso, no es justo.
Si fuera una niña pequeña,
chillaría, lloraría, gritaría, me tiraría al suelo,
patalearía y gritaría todavía más fuerte
si con eso consiguiera llamar tu atención.
No sólo necesito que me escuches, me sonrías y me abraces,
necesito que quieras hacerlo.
No puedo soportar que pienses mal de mi,
no podría volver a soportar que me mires así,
dijiste demasiadas cosas sin necesidad de abrir la boca.
Odio, rabia, decepción...
son conceptos que no admito entre tú y yo,
no puedo soportarlo,
no preguntes cómo, cuándo ni por qué
es algo que no puedo evitar, se me escapa de las manos.
Estoy perdida y confundida.
No sé que hacer ni que pensar.
¿Significará algo más de lo que es?
Me da absolutamente igual estando las cosas como están.
Sólo quiero que me perdones,
que me dejes volver a formar parte de nosotros,
que me digas que no me odias,
que a pesar de todo sigo siendo yo.
No te pido que volvamos a ser quién fuimos,
no te pido nada más, ni siquiera nada menos,
no te pediré jamas que me busques o que me llames,
no te pediré absolutamente nada,
entre otras cosas porque no sé si yo misma soy capaz de volver atrás.
Sólo quiero que esta sensación de dolor y agonía me abandone.
Que seas capaz de mirarme a la cara,
que tengas la voluntad de decirme que todo esta bien,
que seamos lo dos capaces de aclarar las cosas,
que seamos sinceros y no nos asuste la verdad.
Necesito que me mires, me sonrías y me abraces,
como sólo tú sabes hacerlo.
Entonces sí podré cerrar los ojos y dejarte ir,
podré despedirme de ti sin este agujero en mi pecho.

Te quiero. Te quiero. Te quiero.

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