viernes, 6 de noviembre de 2009

Hace una semana

Se despertó un día y se dio cuenta de que todo estaba donde tenía que estar.
Todo había acabado...¿pero acaso había empezado?
Ella nunca se lo había propuesto pero inconscientemente se dejó llevar,
se dejó querer...todo era fácil para ella.
Sin querer entró en un espiral de acontecimientos sin importancia,
pero con muchas consecuencias, para las que desde luego no estaba preparada.
Hace una semana, tan sólo siete días, el dolor se apoderó de ella,
de su cuerpo, de su alma y sobretodo de su corazón.
Ese corazón intacto, de hielo, ardiente de deseos, ansioso por vivir,
que sin duda alguna tanto la caracterizaba.
Simplemente se rindió a los hechos, a la verdad.
Esa verdad que había estado tanto tiempo escondida detrás de su apariencia,
detrás de su coraza y detrás de su alma.
El tiempo pone a cada uno en su lugar, y ella sabe que en el futuro
tendrá que pedir perdón, pero también sabe que tendrá que perdonar.
Una vez más las cosas no han salido como ella esperaba,
pero esta vez había sido diferente. Esta vez no había sido ella
la que saliera corriendo, esta vez habían tomado la decisión por ella.
Sabe que ha sido lo correcto. Es mejor así. Ella no va a cambiar,
almenos por ahora. Seguirá escondida detrás de su coraza, detrás de toda
esa mentira que se llama apariencia. Seguirá sin abrir su corazón,
sin dar la cara y admitir lo que siente, porque al fin y al cabo
ella sigue sin sentir nada...

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